Sant Jordi es una locura entrañable que se repite cada 23 de Abril. Ese día los paseantes catalanes compran libros y rosas como posesos y van a la caza del libro dedicado, con lo cual los escritores se dejan la muñeca en el empeño y las editoriales se forran. Quien acaba el día sin libro ni rosa, no es nadie. Se es o no se es si alguien pensó en ti y te regaló libros y rosas. Y es curioso porque a pesar de la competencia de otros competidores desleales la gente continua siendo fiel a lo suyo ( como a los Reyes Magos y la verbena de San Juan). Sant Jordi era patrón de los enamorados desde antes de que llegase San Valentín y se implantase a golpe de bragas rojas, tartas con corazones de gelatina y viajes empalagosos. Sant Jordi siempre fue más sobrio, más conservador y tambien, todo sea dicho, más intelectual. Lo de regalar un libro a tu amor ( aunque lo deje en la estantería) no lo hacen ni los finlandeses. ( Seguro que pronto nos copiarán)
Este año el tópico fue perfecto. El binomio Anticilón y Primavera llenó las Ramblas de Barcelona de enamorados, curiosos, compradores y familias con niños y perros. Hasta daba gusto firmar y sonreír.
Yo firmé mi nuevo libro: MAGIA DE UNA NOCHE DE VERANO. Que es azul y refrescante. A ver qué tal sienta.
Y como muestra un botón de fotos de compañeros de mesa con quien compartí anécdotas y risas.
Arriba a la izquierda: emparedada entre la sabiduría de Racionero y Gibson. A la derecha junto a la pareja artística del Inspector Cito: Irturbe - Omst
Abajo a la derecha con la escritora Ana Manso y el pequeño Nil. A la izquierda con Ann Catherine Geuder, la flamante editora alemana de Berlín-Verlag.
¡Y para todos los que me vinistéis a ver y me trajistéis llibros para firmar Mil gracias!
FELIZ SANT JORDI !







