
Desde El Diario de León llega esta crítica tan emotiva de Alfonso García.
MIl gracias, Alfonso
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UNA NOVELA HERMOSA Y ARRIESGADA
Una novela hermosa y arriesgada.
Maite Carranza (Barcelona,
1958) es una de
las voces más personales
de nuestra literatura juvenil.
Y esta hermosa, valiente
y arriesgada novela lo confi rma
con creces. Pero no voy a desvelar
el desenlace, sorprendente,
que golpea al lector en el sentimiento
y en el interés lector, que
se desboca página a página hasta
atraparnos irremediablemente.
No voy a desvelar el desenlace,
pero sí a repetir, como en la
novela (p. 232), «cuántas chicas,
como Bárbara deben de vivir en
la oscuridad y condenadas al silencio
». Y es que en Palabras
encadenadas se palpa la dureza
de la soledad, el silencio y el
miedo y se convierte así en un
relato escalofriante que disecciona
la hipocresía de la sociedad
moderna.
El caso se centra en la desaparición,
hace cuatro años, de Bárbara
Molina, entonces de quince
años. Una llamada reabre el
caso, y en un día, trepidante,
con multitud de claves abiertas,
se llega a la solución del
mismo, cuyo eje pivota en los
abusos sexuales a que fue sometida
Bárbara, que, en la magnífi
ca disposición narrativa de la
obra, nos relata el lugar donde
está encerrada, cómo transcurre
allí su vida, los pensamientos
que se agolpan en su mente,
la búsqueda de la huida… En esta
disposición, los capítulos se
alternan con las posturas de los
personajes cercanos a la joven:
Nuria Solís, la madre que, angustiada,
ha pensado incluso en el
suicidio; Eva Carrasco, la amiga
que se reprocha no pocas actitudes
hacia ella… Y, sobre todo, el
detective Lozano, que se jubila
ese mismo día y quiere dejar el
caso cerrado, antes de pasárselo,
al día siguiente, al joven inspector
Toni Sureda. Todos estos
personajes reconstruyen su vida
anterior y se muestra así el
contraste entre aquélla y la actual.
De ahí surgirá la luz que
aclare, dolorosamente, la razón
de la desaparición.
La historia está exquisitamente
contada desde el plano
literario. Con una prosa fresca,
vigorosa, descarnada a veces,
dibuja los sentimientos
(angustia, sensaciones, relaciones
entre padres e hijos…) con
gran precisión. Estos sentimientos
se encarnan en personajes
concretos, que llegamos a sustantivar
con cierta facilidad, especialmente
en algunos capítulos
que acaban siendo redondos
por su retrato interior sobre todo.
No se puede obviar, en esta
contemplación del conjunto, el
rompecabezas múltiple en que
se convierte la trama, que atrapa
al lector y, como consecuencia,
le obliga a acelerar el ritmo
de la lectura.
En Palabras encadenadas
Maite Carranza confi rma, una
vez más, que es una excelente
narradora, una excelente contadora
de historias. Por estas razones
recomendamos su lectura.
De verdad.
Palabras encadenadas
Maite Carranza. Ed. Edebé,
Barcelona, 2010. 254 pp. Premio
Edebé de Literatura Juvenil. A partir
de 14 años
ALFONSO GARCÍA